Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Para que nada se olvide

Zaragoza: "No sólo en La Mancha hay molinos"

12, 28 de 2005-09-28 de 2005
No muy temprano, a las 12 de la mañana, partimos hacia Zaragoza. Yo me acomodé en la parte trasera del coche, y mi maltrecho pie lo hizo sobre unos cojines, para de esta forma mantenerse en alto.

Resulta que para ir a Zaragoza hay que pasar, en este orden, por las provincias de Guadalajara y Soria.

De Guadalajara me sorprendió su proximidad con "El gran hormiguero" (Madrid), casi engullida por éste. Durante el trayecto, miraba anonadado las grandes áreas industriales. Para un extremeño, ver un polígono industrial es como ver llover, dan ganas de llorar de emoción. Mención especial merece la empresa señera de la zona: "Mahou Ibérica", llenita de silos que supuse llenitos de rica cerveza.

Soria nos recibió con Medinaceli. Dividida en dos: pueblo nuevo abajo, pueblo viejo arriba, en lo alto de un cerro. Arriba, recorrimos sus empedradas calles una a una, con sus iglesias, ermitas, casas señoriales y populares. Todo piedra. A la salida del pueblo, oculto bajo una enorme tela debido a su restauración, nos topamos con un arco del triunfo de época romana, de unos 6 metros de altura. Una pena que no pudiéramos verlo descubierto.

Dejamos atrás la verde y fresca soria y nos adentramos en la provincia de Zaragoza. La puerta de entrada, el Monasterio de Piedra. Una obra maestra de la naturaleza, cuyo disfrute debiera ser gratuito, gratuidad que costó la nada desdeñable cantidad de 10 € por persona.

Calatayud. Arriba con sus castillos, abajo con sus iglesias y angostas calles. Mudéjar, castellana, popular y gitana. Y algo judía... !Toma mezcla!. Para que una ciudad sobreviva a lo largo de los siglos, ha de tener un río a mano (aunque yo vengo de una excepción). Y Calatayud no tiene uno, sino dos: el Jalón y el Jiloca, que le permiten disponer de alguna que otra fuente con fresca y buena agua.

A unos 12 Km de Calatayud, Sabiñán. Población campesina, por lo que pude observar dedicada a cultivos de regadío, frutales principalmente. Nos alojamos en un cámping situado a las afueras del pueblo, uno de los mejores en cuanto a entorno natural en los que haya estado. Por la tarde noche nos acercamos a dar un paseo por el pueblo, observando a sus gentes dedicados a las labores de recogida de la fruta. Me sorprendió la gran cantidad de temporeros, venidos en su mayoría del este de europa, que ayudaban en la recogida de la fruta. Nuevamente el río que da vida a los pueblos.



Con pena dejamos Sabiñán, que olía a hogar, como mis abuelos. El paisaje pronto cambió radicalmente del verde al amarillo desierto. La tierra fértil atrás daba paso a un erial, sembrado de molinos generadores de electricidad, los frutales del desierto. Hay que sacar el máximo provecho a la tierra, no importa lo mala que sea: si no echa raíces el peral, las echará el molino.



LLegamos a Zaragoza e hicimos lo típico: ir derechitos a la plaza del Pilar. Pero por el camino descubrimos cosas bastante interesantes: un mercado frecuentado por musulmanes, llenito de cosas raras para comer, restos romanos a unos pasos de la plaza del Pilar, el Río Ebro al que miramos con ganas de hacerle un by-pass hacia el Guadiloba, y cientos de palomitas en la basílica del Pilar. Entramos en el templo, encendimos unas velitas, y continuamos nuestro camino hacia la siguiente etapa: Barcelona.

Comentarios

  1. Kwin dice:

    "...que olía a hogar, como mis abuelos."
    Es curioso, a mí el sitio que me huele a hogar es el piso de Criti y Bea en Cáceres. Es entrar, y me pongo nostálgica. Ains, qué buenos tiempos...

    El monasterio de piedra es muy bonito, pero no estoy yo segura de que todo sea natural natural... ahí se adivina una mano humana. Investigaré.

  2. Kwin dice:

    Queremos Barcelona! Queremos Barcelona!
    Chis, no seas perro! ;)

  3. Eneko dice:

    Wow, Chisco! No dejes de escribir nunca. Me encanta como cuentas las cosas, y eso que ha pasado ya bastante tiempo desde tus vacaciones!!!
    Joe, he pasado cientos de millones de veces por Medinaceli (es por donde me desvío para ir de Madrid a Tudela), y no he tenido nunca el valor de subir a ver el pueblo viejo.. :(
    En fin, lo dicho, no dejes de escribir. Me alegro de que te gustase todo lo que viste :)

Agregar un comentario


Recordar datos
¡Un solo click vale!

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009