Peligro ... ¡Censura!
2, 09 de 2006-02-09 de 2006
Dolor de barriga me están produciendo los últimos movimientos de líderes occidentales al respecto de la crisis de las caricaturas. Desde Francia hasta Inglaterra (y la misma España), han pasado de la respetable prudencia inicial, hasta estar a punto de entrar en un terreno realmente peligroso.
Se puede estar más o menos de acuerdo en lo afortunado de la publicación de las imágenes de profeta en la prensa danesa, se puede opinar que fue poco oportuno haciendo uso precisamente de la libertad de expresión que utilizaron los propios periodistas daneses. Los negros nubarrones empiezan a otearse en el horizonte cuando uno lee noticias como ésta , en la que a pesar de decirse que la iniciativa no tendría valor jurídico, se apunta ya la posibilidad de censurar determinados contenidos en la prensa.
Y yo digo y reacciono como lo ha hecho no sé qué periódico Francés contestando a las indicaciones de Chirac diciendo que no se publicaran más imágenes de Mahoma en la prensa francesa: lanzando una tirada aún mayor.
Afortunadamente el músculo de la libertad de expresión está bastante bien desarrollado en occidente y, por el momento, no claudicará a las peligrosas pajas mentales de una panda de subnormales con aficción a bajarse los pantalones.
Se puede estar más o menos de acuerdo en lo afortunado de la publicación de las imágenes de profeta en la prensa danesa, se puede opinar que fue poco oportuno haciendo uso precisamente de la libertad de expresión que utilizaron los propios periodistas daneses. Los negros nubarrones empiezan a otearse en el horizonte cuando uno lee noticias como ésta , en la que a pesar de decirse que la iniciativa no tendría valor jurídico, se apunta ya la posibilidad de censurar determinados contenidos en la prensa.
Y yo digo y reacciono como lo ha hecho no sé qué periódico Francés contestando a las indicaciones de Chirac diciendo que no se publicaran más imágenes de Mahoma en la prensa francesa: lanzando una tirada aún mayor.
Afortunadamente el músculo de la libertad de expresión está bastante bien desarrollado en occidente y, por el momento, no claudicará a las peligrosas pajas mentales de una panda de subnormales con aficción a bajarse los pantalones.